Arcobaque

Arcobaque es un espacio para el crecimiento interior, diseñado para la realización de retiros, talleres, procesos creativos y ceremonias, ubicado sobre la Laguna de Ubaque, a una hora de Bogotá. Inspirado por Fernando Malkún para la entrega de información y la creación de experiencias que induzcan la evolución de la consciencia y el bienestar personal.

 

Arcobaque se renta a maestros, terapeutas, sanadores y guías espirituales, para que puedan compartir con sus alumnos, su información, sus dones y talentos, en un lugar realmente excepcional. Experimentarán una paz que sosiega la mente y el espíritu, lo que facilitará los procesos que dirijan. Tambien se renta a empresas o a organizaciones interesadas en realizar procesos creativos o eventos que induzcan la interacción positiva de su gente.  

 

El lugar tiene la atmósfera perfecta para la relajación y la reflexión, además ofrecemos experiencias en yoga, meditación, retiros en oscuridad y una variedad de talleres propios con información de sabiduría. Esparcido sobre 40.000 m2 de vegetación en los andes colombianos, conectados por una red de senderos de piedra se encuentran dos casas de huéspedes: La casa principal tiene 4 pisos, con 8 habitaciones con baño privado y terraza, una amplia sala, un salón múltiple para talleres y conferencias, con una gran terraza que mira hacia el valle y un amplio comedor. La segunda tiene un gran salón acondicionado con ayudas audiovisuales y 2 habitaciones con baño privado y terraza.

 

Un puente metálico que cruza sobre el estanque central conduce -desde la casa principal de huéspedes- a una gran bóveda que cubre un escenario circular -diseñado con las proporciones acústicas de los antiguos teatros griegos- con espacio para albergar 140 personas. Perfecto para conferencias, películas o eventos de un sólo día para grupos grandes de hasta 140 personas. También tenemos un spa terapéutico con baño turco, jacuzzi para 8 personas y una sala de masajes.

 

A Arcobaque la arrulla el sonido permanente del agua que fluye a través de curiosas fuentes, todas recubiertas con pedacitos de cerámica de vívidos colores al mejor estilo de Antonio Gaudí. Sus senderos de piedra conectan mágicos rincones de extraordinaria energía en medio de la naturaleza, que llaman a la contemplación y al silencio interior.